Seguí con curiosidad la noticia en 20 Minutos. La sexta parte de la conocida saga de terror Saw había sido clasificada X por el Ministerio de Cultura. Obviamente, Saw no destaca por su contendio erótico. Los criterios ministeriales le han adjudicado a la película la X por hacer apología de la violencia. Lo más surrealista del asunto es que el film podría exhibirse solamente en salas X, colándose entre la cartelera de cine porno.
Me costó ver (junto a otros familiares mayores de 18 años) un par de días las tres primeras partes de Saw en dvd durante unas navidades. La cuarta y la quinta las vi en el cine, siempre en fechas próximas a Halloween (no porque celebre Halloween, sino porque siempre se elige estratégicamente este día para su estreno). Las dos primeras (quizás la tercera) me gustaron bastante, mientras que las siguientes resultan un tanto repetitivas y muestran síntomas de que el esquema está bastante agotado. También es constatable la deriva gore y el aumento de escenas desagradables (de ésas que invitan a taparse levemente los ojos con las manos a más de la mitad de la sala). Con todo, pronto iré a ver la sexta.
Hablamos, claro, dentro del género de películas de terror. Las sagas ya parecían estar terminadas: ya no hay más Psicosis ni Pesadilla en Elm Street ni Viernes 13 ni siquiera Candyman (que no pasó de la segunda, creo). Además, Scream ya había demostrado, con su estilo paródico tan posmoderno, que las convenciones del género eran tan previsibles que, a veces, resultaban cómicas en lugar de dar miedo.
Con este panorama, llega Saw y nos presenta a un nuevo psicópata, el asesino del Puzzle, que crea situaciones en las que las personas se ven obligadas a matarse o, al menos mutilarse, para seguir viviendo. Aparte de un lígero contenido filosófico (los límites de la libertad de elección, la vida como algo doloroso, la supervivencia individual frente a la compasión por el otro, etc.) aliñado con muchas gotas de sangre, el divertimento (macabro) consiste en descubrir, al final, como el asesino del Puzzle ha colocado todas las piezas para demostrar lo previsible que es el comportamiento humano. Bueno, al menos es así en las dos primeras partes, luego también se demuestra que el film es previsible excepto, eso sí, el final.
Cuando leí la noticia en 20 Minutos (y al principio sólo la encontré en 20 Minutos), pensé que era parte de la promoción de la película, una manera de ocupar páginas en los periódicos y llegar al público de forma más eficaz que mediante los anuncios. Parecía que el propio asesino del Puzzle estaba moviendo las piezas para sobrevivir a la 6 parte y hacer una buena taquilla. Finalmente, la noticia es cierta y Buena Vista ha decidido aplazar el estreno para evitar que se estrenara sólo en salas X.
Como en las películas de Saw, el ministerio de Cultura cree que ha hecho la elección inteligente, pero el asesino del puzzle siempre demuestra que es él quien decide. Ahora se aplaza el estreno, Buena Vista "negociará" con el ministerio y la película volverá a las salas comerciales con una campaña publicitaria extaordinaria gracias al ministerio (tan contrario a la apología de la violencia). Saw 6 hará probablemente mejor taquilla que sus predecesoras y su asesino recibirá un nuevo aliento para regresar. Hasta el año que viene.
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