Es cierto que los ciudadanos están preocupados por el desempleo, la escuela de sus hijos, las relaciones con su vecino, pero estos asuntos no son incompatibles con otras preocupaciones de los ciudadanos como ciudadanos, tales como la reforma laboral, la enseñanza pública o el tejido asociativo. Cuando el PP habla de "reales", lo hace para negar el interés de la reforma del Estatut catalán para los ciudadanos pero no tiene ningún reparo en hablar de la nación española en todo momento -aunque siguiendo su lógica este tema no sería una preocupación "real".
La reapropiación del lema "prohibido prohibir" del mayo del 68 no deja de resultar irritante. Ahora que Sarkozy quería enterrar la memoría del 68, la rescata el PP aplicada a la defensa de las corridas de toros. La eficacia del lema sigue intacta pero sólo hace falta reflexionar un poco para pensar en todas las cosas que están prohibidas o podrían prohibirse con base política (con mayor o menor legitimidad o acierto) en relación con la libertad individual: se podría prohibir el aborto (impidiendo decidir a las mujeres que quieran abortar; manteniendo la analogía, a nadie se le obliga a abortar, es una decisión individual) o un partido político (impidiendo a cualquier persona que simpatizara con Batasuna reunirse) o la entrada de inmigrantes subsaharianos (impidiendo entrar en España a los inmigrantes que lo desaran).Hace no mucho el ayuntamiento de Galapagar se ha convertido en el primero en la Comunidad de Madrid en prohibir el velo integral. En una entrevista, Daniel Pérez, quien presentó la propuesta, es preguntado sobre el número de mujeres que lleva burka en Galapagar. La respuesta es brillante: "Ninguna. Pero sí hemos oído que hay un número muy reducido de mujeres que utiliza niqab". Aparte de lo ridículo de prohibir (preventivamente) algo que nadie lleva, hay que destacar el rigor de la investigación realizada para evaluar la necesidad de tal medida ("hemos oído" apunta hacia un dato científico incontestable). En fin, se trata de un claro ejemplo en que las preocupaciones de los ciudadanos son poco "reales" y en que prohibir es una buena cosa.
"Prohibido prohibir" suena muy bien y es muy bonito pero tiene que ir acompañado de una mayor argumentación política si realmente quiere decir algo. Por ahora, al menos, ya tienen un eslogan que poner en el próximo atril: P(rohido) P(rohibir).
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