Cuando Obama era candidato a la presidencia, se habló mucho de un nuevo lenguaje político, de la política de la emoción, el poder transformador de la palabra. Todas estas cosas se han ido diluyendo, al igual que la idea de cambio. Pero aquí podemos ver a Danny Glover en su intervención en Occupy Oakland. La palabra sí que recupera en este vídeo su potencial de cambio y, sí, también de emoción. Es un discurso político brillante, realizado desde fuera del sistema político. Lo cual ya no sorprende.