viernes, 24 de febrero de 2012

Público

Hoy ha salido a la calle el último número impreso de Público. Está claro que el cierre de cualquier periódico es una gran pérdida para la pluralidad de opiniones y voces presentes en la esfera pública. La situación es más grave cuando Público era, además, el único periódico situado a la izquierda (o izquierda crítica, si se le quiere llamar así). La derecha (con la excepción de El País en el centro-izquierda) monopoliza la totalidad de los medios. Público no ha fracasado como proyecto periodístico, ya que supo enriquecer el debate público con las opiniones de la izquierda, ausente hasta entonces de un espacio en el que expresarse. Lo que ha fracasado es un proyecto empresarial.

La mayoría de las opiniones de los lectores de El Mundo sobre el cierre de Público celebraba el cierre del panfleto. Uno de los comentarios se alegraba de que primero se fuera Zapatero, luego Garzón y ahora Público... Supongo que debe ser un goce intelectual que se vayan todos los que no piensan como uno mismo. La ausencia de Público suena aun más triste cuando algunos se congratulan de que la única opinión que se va a oír, a partir de ahora, es la suya.

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