María Dolores de Cospedal ha aprovechado el Día Internacional de la Mujer (de la mujer emprendedora, supongo) para reunirse junto con otras mujeres y mostrar su visión como mujer del mundo de la política y, de forma más general, del mundo que nos rodea. No hace falta escuchar con demasiada atención a Cospedal para entender que ser mujer no es lo mismo que ser feminista ni tampoco que ser mujer no es incompatible con ir en contra de los intereses de las mujeres.
Cospedal ha hablado de cuotas: "Nosotros no estamos a favor de las cuotas y siempre hemos tenido en las
primeras de la lista a mujeres, hay algunos que no las llevan de
primeras pero siempre llenan la cuota de la lista. Es muy ofensivo para
muchas mujeres esto de que como eres mujer tienes que formar parte de la
cuota. Esto es lo mas machista que hay para una mujer y es
considerarnos en su conjunto como una masa deforme en la que somos todas
iguales."
El argumento para el empleo de las cuotas va a ser siempre el mismo: combatir la desigualdad estructural de género que discrimina a las mujeres y dificulta su acceso a cargos de dirección (y al propio mercado laboral). Por otra parte, el argumento en contra también es invariable: las personas deben valorarse por su mérito y no por su sexo. Es cierto que no faltan mujeres (además de Cospedal) ni hombres que denuncian que las cuotas son discriminatorias, también para la mujer.
Aun se puede ir más lejos en la crítica a las cuotas en nombre de la defensa de la mujer. Cospedal da un giro imposible a la idea de la lógica (combatir el machismo institucional) y califica a las cuotas de machitas, responsables asimismo de considerar a las mujeres "una masa deforme". No se me ocurre comentario más surrealista (bueno, sí, pero tendría que ver con el caso Bárcenas). ¿Por qué son las cuotas machistas? Una mayor igualdad en los puestos de representación, ¿contribuiría a reproducir el machismo? ¿Facilitar el acceso de las mujeres a los cargos de responsabilidad política es uno de los objetivos de la dominación masculina?
Cuando Cospedal habla de conciliar se muestra aparentemente crítica: "Los hombres concilian la vida laboral y su vida personal. Trabajan y luego se pueden ir a echar la partida, o a tomar una cerveza, o jugar al tenis o ver el fútbol". Parece que en este caso a Cospedal no le importa convertir a los hombres en "una masa deforme en la que son todos iguales". Como solución propone la corresponsabilidad. Muy bien, Cospedal. ¿De verdad piensa que los hombres en altos cargos y con mejor situación laboral van a 'sacrificar' su vida laboral para asumir sus responsabilidades en su vida familiar? Obviamente, no, porque el problema es estructural y volvemos de nuevo a las cuotas (en lugar de al mérito) y a la necesidad de otras políticas activas que corrijan tal desigualdad.
Porque si todo trata de mérito, ya sabemos que Cospedal es mujer y es secretaria general del PP. Y por ser justos, sabemos también que Rajoy es hombre y presidente del gobierno.
A pesar de todo, feliz día internacional de la mujer trabajadora.

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