En la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS),
Podemos ocupa el tercer lugar en estimación de voto y es el primer
partido en voto directo. Las reacciones políticas no tardaron en llegar.
María Dolores de Cospedal afirmó que los partidos como Podemos son muy
peligrosos para la democracia y, en su réplica, César Luena dijo que lo
peligroso es decir que otros partidos políticos son peligrosos. Y aquí
tenemos el primer reflejo del desgaste del bipartidismo: el PP carga
contra Podemos recurriendo al miedo y al catastrofismo, mientras que el
PSOE ataca al PP buscando perfilarse ante el PP y no ante Podemos. El
juego político ya no es cosa de dos. Ni los votos dependen del ‘y tú
más’.
De hecho, la encuesta del CIS arroja datos muy interesantes para
entender el momento político actual, valorado por el 49,5 como muy malo y
el 31,0 como malo. Los principales problemas identificados por los
españoles son el paro (76,0), la corrupción y el fraude (42,3), los
problemas económicos (27,0) y los políticos en general (23,2). Sin
embargo, el PP ha interpretado la encuesta como una coyuntura, como si
se tratara de una situación ajena a ellos que se va a corregir en el
futuro cuando leguen los ‘resultados’. El PP piensa que el tiempo juega a
su favor y sólo tienen que esperar a que la mayoría vuelva sola. Y si
no, llegará el apocalipsis populista.
La visión ofrecida por el PP de Podemos como un partido de izquierda
radical tiene cierto eco en la percepción social. Detrás de Amaiur
(2,19) y por delante de IU (2,67), Podemos, en una escala de 1
(izquierda) a 10 (derecha), es el segundo partido más a la izquierda
(2,43). El PP, por su parte, aparece como el partido más a la derecha
(8,24), muy lejos del centro y, si aplicáramos su mismo criterio, lo
tendríamos que considerar un partidoderecha radical.
Pero la cuestión ideológica es más compleja. El electorado se
identifica mayoritariamentede centro-izquierda y Podemos recibe votos
del abstencionismo (15,5), del voto blanco (18,5), del voto nulo (36,4)
y, sobre todo, de tres partidos políticos: IUICV(45), UPD (28) y
PSOE(24). Se pueden hacer varias apreciaciones: Podemos logra atraer los
votos de la izquierda y del centro izquierda, a pesar de definirse una y
otra vez como partido que no es ni de izquierda ni de derecha. En
cambio, los partidos que se esfuerzan en definirse repetidamente de
izquierdas no logran recuperar sustancialmente dicho electorado. En
segundo lugar, sin entrar en detalles del modelo territorial, Podemos se
ha atrevido a hablar de la patria y de España, lo cual les pone en
competición con UPyD, y ha abierto un espacio inexistente hasta entonces
desde la izquierda. Finalmente, Podemos se sitúa al margen de los
partidos tradicionales, como UPyD, y se presenta como un partido con
intención de ganar las elecciones y no de ganar sólo influencia, a
diferencia de IU y UPyD.
Las simplificaciones sobre el proyecto político de Podemos van
acompañadasde simplificaciones sobre sus votantes. No obstante, al mirar
su perfil, encontramos una diversidad que refleja la apertura
ideológica en la que Podemos se mueve para evitar ser encasillado como
partido de extrema izquierda. Podemos es el partido más votado en todos
los tramos de18 a54 años y es especialmente entre los mayores de 65
donde no cuenta casi con apoyo (5,7); es el partido mayoritario en los
municipios de más de 1 millón de habitantes (23,6) y su gran debilidad
se encuentra en los municipios de menos o igual de 2.000 habitantes
(7,3) donde el PP (22,0) y el PSOE (22,4) obtienen su mayor porcentaje;
por nivel de estudios, Podemos es el partido más votado entre quienes
tienen secundaria en su primera y segunda etapa, FP y estudios
superiores, mientras que apenas cuenta con votantes sin estudios (1,4) a
diferencia del PP (18,7) y del PSOE (32,4); y, por último, cabe
destacar el voto procedente de diversas profesiones, entre las que
destacan los profesionales y técnicos por cuenta ajena (25,0),
comerciantes y pequeños empresarios (19,5), personal administrativo
(25,2) y capataces y obreros cualificados (27,7). Obviando esta variedad
de votantes, Cospedal comentó que quienes protestan sin dar soluciones
se dedican a engañar a todos. Si dejamos a un lado lo de quién se dedica
a engañar, la desconfianza en las capacidades analíticas y críticas de
los ciudadanos resulta evidente en declaraciones como ésta.
De manera similar, nos encontramos con la insistencia de PP y PSOE
en decir que Podemos es un partido populista porque dice a la gente lo
que quiere oír o porque, según Susana Díaz, la gente oye la melodía sin
leer la letra. La impresión obtenida al ver la pérdida de votos de PP y
PSOE tras las últimas elecciones generales es más bien la contraria: la
gente dice lo que los políticos no quieren oír mientras que los
políticos han estado demasiado tiempo tarareando sus melodías sin
escuchar las letras procedentes de los ciudadanos.
El PSOE, por su parte, valora positivamente la encuesta y el papel de
Pedro Sánchez, aunque los encuestados valoran la oposición del PSOE como
muy mala (37,8), regular (28,1) y muy mala (37,8), al tiempo que su
líder inspira poca (34,7) o ninguna confianza (33,1). Eso sí, Pedro
Sánchez es el político más valorado (3,85). Habrá quien diga que se
debería haber preguntado por Pablo Iglesias. Yo no creo que eso sea lo
importante, sino por qué no se ha preguntado por Venezuela o Cuba, el
populismo como principal preocupación o cuántas horas se ve la
televisión iraní. El CIS debería reflejar mejor estas preocupaciones
(las reales) de los ciudadanos. El PP ya lo hace todos los días.
Artículo publicado en el diario La Rioja el 9 de noviembre de 2014

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