lunes, 22 de junio de 2009

Sastre y la política

Nuevo atentado de ETA y nuevas reacciones políticas y mediáticas. El entorno de la izquierda abertzale sigue con la misma posición que siempre y se niega a condenar el atentado. Los argumentos son los de siempre: el conflicto político, la inutilidad de condenar en abstracto, etc. Lo que más me choca (y no es porque sea nuevo) es que la izquierda abertzale ve dificultades para alcanzar el proceso de paz en la actitud del gobierno y no ve ninguna (al menos que yo haya notado) en el hecho de que ETA siga matando.

Para contar esto (hay un conflicto político en Euskadi y eludo hablar de atentados), Alfonso Sastre, que se presentó a las elecciones europeas con Iniciativa Internacionalista, ha publicado "La prosa y la política" en Gara. El texto de Sastre no carece de interés cuando habla de lo que sabe (al menos antes, Sastre se nombraba en Secundaria y se estudiaba en la Universidad como uno de los dramaturgos más importantes durante la dictadura, junto con Buero Vallejo). La reflexión de Sastre sobre la narración al servicio de la verdad (otra cosa es qué verdad) es interesante, al igual que la reivindicación de "una prosa capaz de fundar y difundir las ideas de la justicia pendiente y de reclamar nuestras libertades, individuales y sociales".

Comparto el interés de Sastre por lo que llama "cuestiones semánticas" pero no sus verdades concretas sobre el País Vasco. Y debido al interés semántico no ha dejado de sorprenderme como se está (mal)usando el texto de Sastre.

En "La prosa y la política", Sastre nos cuenta que Iturgaiz expresó su deseo de que los votantes de Iniciativa Internacionalista fueran fumigados y se muestra preocupado por los medios más contundentes para luchar contra el terrorismo (anunciados por Patxi López). Literalmente, Sastre pinta así de negro un panórama resultante de la combinación de Iturgaiz y la mayor contundencia: "De ser así, Dios nos coja confesados, porque nos esperarían y amenazarían tiempos de mucho dolor en lugar de la paz, que nunca se conseguirá, evidentemente, si lo que deciden ustedes es aniquilar a una parte mayor o menor de nosotros en esas nuevas cámaras de gas inspiradas por ese personajillo, Iturgaiz. Entonces, ¡pobres de nosotros, pero también de ustedes!".

A partir de ahí los despropósitos. Los medios de comunicación "convierten" estas palabras en amenazas, los políticos piden la ilegalización del partido de Sastre y Manos Limpias lo denuncian por supuestas amenazas. Según El Mundo, se trata de lanzar una advertencia al lehendakari: o se abre una "negociación" o se aproximarán "tiempos de mucho dolor en lugar de paz". Si comparamos la cita (con su entrecomillado oportuno) de El Mundo con la original de Sastre, vemos que lo hipotético (lo que tiene de probabilidad) en palabras de Sastre, se convierte en una condición para El Mundo (si no hay negociación, la consecuencia será el dolor).

El abuso de la cita de Sastre puede ser mayor. Pablo Sebastián, desde Estrella Digital, no quiere perder la oportunidad para mostrar cómo ETA está chantajeando a Zapatero. Dice Sebastián que Sastre dice que "vendrán tiempos de mucho dolor, en vez de paz", lo cual interpreta como "Toda una amenaza y advertencia con las que se exige a Zapatero y su Gobierno el regreso a la mesa de negociación". Cuando uno utiliza las comillas, se espera, al menos, que cite literalmente y que no se invente un verbo (como hace Sebastián).

Hacen falta, efectivamente, narrativas para buscar la verdad. Un atentado de ETA sigue siendo lamentable y condenable. Igualmente triste es que, pasadas las elecciones, la izquierda abertzale juegue al yo-no-condeno para que los partidos políticos le pidan el tú-condena y, entre unos y otros, se aleja (más todavía) cualquier escenario de paz. Dentro de este marco, se impide narrar otras alternativas que crean en un espacio político compartido (con condenas y sin exclusiones).

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